En el mundo natural todo es reutilizable y regenerativo. Aprovechar la vida para crear más vida, respetando la biodiversidad, sin quedarnos en lo sustentable. Pensar de forma regenerativa es fomentar nuevas formas de pensamiento y de acción, salir del pensamiento dual para encontrar nuevas formas de existir. Implica también volver la vista atrás para reinterpretar en su verdadero significado lo que nos enseñaron, coger esas raíces y hacer crecer nuevas plantas.
En el Universo todo funciona en espiral, nada está quieto, como demuestra la física cuántica. Incluso una imagen estática nunca es igual cuando la miramos dos veces, siempre encontramos nuevos significados porque nuestra mirada cambia. Fruto de ese cambio constante unas veces nos abrimos y otras nos contraemos, expansión y contracción, inspirar y expirar.
Una nueva respiración cada vez hace que nunca seamos los mismos. Favorecer ese movimiento siendo conscientes nos permite danzar al ritmo de la vida. Una danza que nos lleva por diferentes caminos, para retornar a nosotros nuevamente, pero ya no somos los mismos. Cuando nos movemos en círculo la energía se densifica y acaba bloqueándose, y necesitamos romper el bucle para continuar.
De ahí que necesitamos reinventarnos continuamente y para ello debemos volver la mirada a nuestro interior, conectar con nuestra respiración que son los ciclos que nos mueven. Respetar la diversidad porque ninguno somos iguales a otros, y no es por capricho, es que si fuéramos iguales ¿qué aportaríamos?
Espiral regenerativa es un proyecto que quiere encontrar nuevas formas de expresión, de creación, más conectados con la intuición que es la que nos permite aportar, alineados con una nueva forma de ver la vida, integrándonos a la nueva energía que está transformándolo todo. Trascender los conflictos internos, verlos como una información que nos indica qué nuevos caminos tomar.
Es imprescindible comprender que todas las generaciones formamos parte de un relevo, que debemos procurar dejar un mundo mejor a quienes nos suceden pero también aprender unos de otros, mayores de los menores y menores de los mayores. Estamos en un momento en que si lo vemos con una mente abierta, podemos crear nuevos proyectos para aportar a un mundo que presenta un caos porque se está regenerando.
Bienvenidos y bienvenidas quienes quieran acompañarnos en este camino de creación.
No hay maestros, todos somos alumnos que compartimos lo que recordamos.

